Empieza por preguntar

WSR entiende el consentimiento como una conversación concreta y voluntaria. Hablar con un autor no significa aceptar una cita. Una cita no significa aceptar intimidad. La intimidad no implica aceptar una grabación ni su publicación. Son decisiones independientes. Nuestro proceso editorial debe dar espacio a cada elección, sin convertir un sí en permiso para todo.

Da espacio a la incertidumbre

Una misma invitación puede entenderse de formas distintas. Pedimos a los autores que aclaren las expectativas y no presenten el silencio, la cortesía o la incertidumbre como acuerdo. Si la comunicación no es clara, nuestro principio es detenerse. Una historia interesante nunca pesa más que la posibilidad de rechazarla. Participar no exige interés romántico o sexual.

El permiso se refiere al material concreto

El acuerdo de publicación debe referirse a una versión concreta, sus idiomas y sus revelaciones. Un seudónimo no elimina todos los datos identificativos: un lugar, una voz o una secuencia de hechos también pueden importar. La revisión prevista comprueba esos detalles con las personas implicadas. Una traducción no debe ampliar silenciosamente lo que alguien aceptó revelar.

Un canal abierto para los avisos

Cualquier persona debe poder avisar de un problema de consentimiento, edad, derechos o identidad sin comprar nada ni acreditar mayoría de edad. Por eso el formulario de avisos es independiente de las solicitudes de creadores. Este ensayo expone nuestro enfoque editorial; no ofrece asesoramiento médico o jurídico ni afirma que ya se hayan completado las verificaciones futuras.

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